Fernando Pérez Sanjuán

01.03.2014 11:36

Fernando Pérez Sanjuán.

 
Es para mí un honor dirigirme desde este portal a todos los que creen que la cultura no es solo una palabra escrita en un papel y decir que, gracias a personas como Tino Gondar, los autores podemos compartir nuestras ideas y emociones.
 
Desde aquí quiero asimismo desear mucha suerte a este proyecto desinteresado que facilita la comunicación.
 
Nací en Madrid. Cursé estudios de bachillerato en Burgos e ingresé en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid. Pero abandoné dichos estudios por mi verdadera vocación que era la de ser pintor.
 
Me licencié en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando y en 1980 obtuve una cátedra de dibujo.
 
He expuesto mi obra en diferentes ciudades españolas y del extranjero entre las que destaco la muestra de New York en 1994.
 
Desde hace unos años he compaginado la actividad artística con la autoría de libros de texto y en la actualidad me han publicado dos novelas: “Gemelos” (éride ediciones) e “Insana
 
Curiosidad” (Vdb, grupo éride).
 

 

BookTrailer Libros de Fernando Pérez Sanjuán (Gemelos e Insana Curiosidad)

 

INSANA CURIOSIDAD


 Fernando Pérez Sanjuán

 Éride ediciones, 228 páginas

 Sinopsis .-
 
La curiosidad es parte de la esencia del ser humano y desde tiempos pretéritos le ha ayudado a conseguir logros. Pero en esa misma cualidad innata también puede ser la llave de acceso a un mundo del que si logra salir, en el mejor de los casos, es pagando un peaje. 


Mi opinión personal.-
 
"Insana curiosidad" es una novela cuyo argumento podríamos encuadrar dentro del género negro.
 La pareja principal: José y Gloria es un matrimonio que ha sufrido varias desgracias en su vida, pero se aman y permanecen juntos a pesar de las tristezas sufridas.

 En un viaje de placer que ambos realizan a Cuba; José, durante un paseo por la playa, se encontrará con un cadáver en la orilla. Es un hombre aparentemente ahogado, de cuya boca sobresale una llave. José no puede resistirse a su “insana curiosidad” y la coge y se la guarda sin contarle nada a Gloria, ni a nadie, por el momento.

 Este hecho acarreará funestas consecuencias en su entorno. Ya que la llave encontrada es “la llave”, y valga la redundancia de algo que está guardado y que contiene un gran secreto, de gran importancia para la humanidad.

 En la novela se sucederán varios crímenes, algunos muy truculentos, aparecerán espías, asesinos,personas buenas; tales como la pareja amiga de José y Gloria (Marta y Honorio, los cuales conocieron durante su estancia en Cuba) ,y sus amigos “Víctor”, “La pasa” y “El gancho”. 

Honorio es policía y será el responsable de la investigación.
Más que una novela policiaca, aunque el argumento gire en torno a este género, me ha parecido más bien una novela de relaciones humanas, donde se da mucha importancia a los buenos sentimientos. Y que a pesar de todas las desgracias sufridas en la vida, siempre podemos encontrar un rayo de esperanza.
Lenguaje sencillo, literatura que engancha desde el primer momento, y al acabar de terminarla una se queda con la pregunta de ¿y si José no hubiera cogido la llave?, y aquí me viene a la cabeza esa frase tan famosa de “la curiosidad mató al gato”, como muchas veces suele suceder en la vida, que por culpa de nuestra “Insana curiosidad”, nos vemos arrastrados a las malas consecuencias de nuestra insensatez.
En resumidas, cuentas, una novela amena para cavilar. 
El título de la novela, es totalmente apropiado para esta.
 
 

“GEMELOS”, DE FERNANDO PÉREZ SANJUÁN

 

Un ejercicio costumbrista en una España en construcción

Para hablar de Gemelos se podría aludir a la parábola en la que dos mellizos comparten el útero materno y se plantean si hay vida más allá de aquel vientre,  una vez desligados del cordón umbilical.

                -Nadie, que yo sepa, ha vuelto para decirnos que hay algo después del nacimiento.

Y lo hay. Además, como demuestra Fernando Pérez Sanjuán, una vez producido el alumbramiento, los dos personajes centrales viven su particular existencia, influenciados por el entorno social y familiar en el que se encuentran. Eduardo y Jacobo nacen en el mismo parto, pero cada uno tomará senderos diferentes. A priori, el más endeble, crece dando tumbos junto a mujeres de la vida, como si las otras estuviesen muertas, y gana en fortaleza a diario. Su hermano estudia el bachiller y va a la Universidad pasando por ambientes mucho más estables y socialmente más sólidos y confortables. El de mayor energía se convierte en adalid de la justicia y, lo que parece un contrasentido, refuerza la tesis de que uno no es de donde nace sino de donde pace.

La ciencia nos ha legado diversos ejemplos de niños gemelos, o por lo menos similares, que se crían en distintos entornos, pero la novela de Fernando Pérez Sanjuán no pretende ser un tratado sociológico ni juzga el comportamiento humano. Únicamente, traza la vivencia de sus personajes en una España que se desarrolla acompasadamente con la de sus protagonistas, como si ambos disfrutasen de un mismo corazón. De ahí que esta novela constituya, ente todo, un ejercicio costumbrista sobre un país en proceso de construcción.

Por su parte, la literatura nos ha propuesto otras muestras. Desde los Tweedlidee y Tweedlidum de Alicia a través del espejo hasta El tercer gemelo de Ken Follet, pasando por los hermanos Vicario de Crónica de una muerte anunciada, o aquellos tres parientes energéticos que relataba Jean-Philipe Chatrier; sin olvidar los dos pares de gemelos que ya relataba el Popol Vuh, la obra más completa legada por los mayas. Ninguno de estos casos tiene que ver con la propuesta de Pérez Sanjuán, que también se aparta del fenómeno conocido como Döppelganger, que nos ha dejado también obras inolvidables, como El hombre duplicado del maestro José Saramago.

En el último de los volúmenes citados, Tertuliano Máximo Afonso descubre, a los 38 años, que en su ciudad vive un individuo totalmente semejante a él con el que no le une ningún vínculo de sangre. Todo lo contrario que estos Gemelos, cuyas vidas se entrecruzan y, aunque no lleguen a conocer que son prácticamente similares, sí que poseen un nexo en común. El más fuerte que pueda corresponder a dos hermanos.

En este relato costumbrista, narrado con la ingenuidad de un primerizo, en el que nos reencontramos con el Seiscientos, los bocadillos de sardinas, el guá, los tirachinas y la irremisible ascensión de Benidorm como paraíso turístico, nos encontramos con partes de nosotros mismos, con trozos de nuestra vida reflejados en la vida de dos seres anónimos de cuyas biografías algo nos pertenece. Por eso, tal vez, el autor se deja llevar. Primero, por la formalidad de Eduardo, el chico bueno y estudioso, al que lleva en palmitasdespués, por Jacobo, el golfo que sabe de la vida todo lo que no viene en los libros. Pérez Sanjuán, probó del fruto prohibido y le gustó, por eso inclina la balanza hacia el lado canalla conforma avanza el volumen. Tal vez porque, en nuestro interior, a todos nos complace un poco más nuestro perfil malo, aunque sepamos que la sociedad, la vida y nuestra propia conciencia nos obligan a tomar el camino con menos recovecos.

Gemelos (2011), de Fernando Pérez Sanjuán

 

Otros autores se han acordado de los hermanos gemelos, peroGemelos es una novela genuina que no busca referencias, y que de existir alguna sería pura coincidencia, porque su originalidad la hace válida por sí misma.
Narra la historia de unos seres que pueden estar muy próximos a nosotros, incluso ser nosotros mismos, porque su humanidad y autenticidad, alejada de los héroes, hace que les sintamos reales, de carne y hueso, con vicios, virtudes, logros, frustraciones, ilusiones, temores, logros, impotencias… Conjunto que traza la red de su existencia particular; tejido de la propia vida, que es el verdadero personaje, y en el que de un modo u otro nos vemos reflejados.

Gemelos traza dos ejes fundamentales que son paralelos y opuestos, donde la acción de vivir determina su final. Circunstancias que se detallan en un flujo constante, con ritmos alternos, que engrandece o empequeñece a los personajes.

Su origen se centra en una mujer atrapada en un mundo sórdido del que no puede salir, pero sí tener descendencia. Seres que heredan sus miserias, pero que lucharán, con y sin ayuda, para huir de un apartheid, donde únicamente el azar les colocó ahí.

 

Y si su comienzo se centra en lo femenino, la mujer siempre está presente como hilo de Ariadnaque se enrolla, como hiedra, en los ejes citados y también los determina. Mujeres que proclaman, ceden y comparten protagonismo; y cuya dignidad está por encima de sus virtudes o carencias.

Nunca sabremos qué vida o vidas no hemos padecido, gozado, o simplemente sobrellevado, pero en los gemelos protagonistas está presente la luz y la oscuridad, Jekyll y Hyde; y esa sutil línea que separa mundos antagónicos, donde lo canallesco o lo honrado son parte de un todo o el todo mismo.

El planteamiento de la novela, que tiene una estructura cónica, no es ahondar más en la polémica que circunscribe la herencia genética y la circunstancia del ser humano, que ya otros autores han respondido magistralmente a ese reto. Sin embargo, sí puede persistir la idea de que genética y entorno son manos invisibles e inexorables que modelan el destino de quienes, en su recorrido por paisajes y ciudades, se detienen en su búsqueda personal o por la propia presión de la acción de vivir.

Gemelos es de lectura fácil, desde la primera a la última página, y con un argumento que invita a la reflexión. Circunstancia por la que se tiene la sensación de que es conveniente releerlo con mayor detenimiento, para descubrir aquello que no se nos ha revelado de un modo tan explícito; así como prestar mayor atención a los símbolos, a los mitos…que el autor pone en escena de un modo solapado. Y asimismo advertir cuáles son los límites particulares de sus personajes, que en algunos casos les cambia su vida o se la destruye.

En la sinopsis se habla de relato costumbrista, también se ha dicho que puede entroncar con el realismo, y seguramente se podrían encontrar otros ismos. Pero sin detenernos en encasillamientos Gemelos, que acaba de editarse, se puede considerar ya un clásico capaz de deleitar a cualquier lector de edades muy dispares y de diferentes países, porque como ya se ha dicho el verdadero personaje de la novela es la propia vida, y ésta contiene todas las épocas y fronteras

Gemelos de Fernando Pérez Sanjuán se puede adquirir en Casa del Libro, librerías especializadas o a través de la web de la editorial (http://erideediciones.es/)Fernando Pérez Sanjuán es, además de escritor, pintor y escultor. Sus obras están repartidas por diferentes países y colecciones. Próximamente publicará su segunda novela.


Entrevista a Fernando Pérez Sanjuán autor del libro “Gemelos” e “Insana Curiosidad”

 

 

Anjara Rodríguez/ Esta semana hemos entrevistado a una persona que ha dedicado su vida al arte, Fernando Pérez Sanjuán. Nacido en Madrid, estudió Bellas Artes en la Escuela Superior de San Fernando y posteriormente obtuvo la Cátedra de Dibujo donde actualmente sigue ejerciendo. Fernando siempre ha estado especialmente vinculado con La Palma ya que durante varios años ejerció como profesor en el IES Luis Cobiella Cuevas. Ahora ha dado el salto a la literatura con la publicación de Gemelos, un relato costumbrista donde saca a relucir todo lo bueno y lo malo del ser humano y su nuevo libro “Insana Curiosidad” que está cosechando muy buenas críticas.

¿Cuál es la clave del éxito de Gemelos? ¿Podría ser  que a los lectores les atrapa ver todas las relaciones e instintos del ser humano, es decir su capacidad de amar, odiar, de volver a renacer, de autodestrucción…?

Soy el primero que se sorprende del éxito de la novela de la que en breve se  publicará la segunda edición. No obstante, creo que la honestidad con la que la escribí y que el gran público se vea reflejado en ella pueden ser ingredientes de esa fórmula mágica que todos desconocemos para que sea un Best seller. En efecto, los personajes son ficticios pero llegan a ser tan reales a lo largo de la narrativa que nos atrapan por su versatilidad.

Una mujer heredará las miserias de su madre cuya existencia ha estado siempre atrapada en un mundo sórdido. Pero ella sí se planteará salir del agujero negro impuesto por su nacimiento y luchará por salir del más absoluto apartheid social. Más tarde sus gemelos, marionetas del azar, vivirán vidas paralelas pero muy diferentes. Uno se obstinará en alcanzar su sueño infantil, y contará con el destino como aliado que le reservará determinadas ayudas que él aprovechará. El otro vivirá con el objetivo de cumplir una venganza y hacer pagar, incluso con la vida, a aquellos que le arrebataron lo que más quería, y se guiará únicamente por su propio código de justicia.

Estos hermanos trazan dos ejes principales que abarcan desde su nacimiento, adolescencia y juventud madura. Y tejen, junto con los personajes de su entorno, una red donde tienen cabida el amor, el odio, la amistad, la traición, el deseo, el sexo, la envidia, la codicia,  la felicidad, la frustración…en suma todos los elementos que también nos ennoblecen o envilecen; lo que hace que el lector, de cualquier edad, se sienta identificado como así me lo han trasmitido.

Tu segundo libro se titula “Insana Curiosidad”. ¿En que punto la curiosidad se puede convertir insana?

La curiosidad es una cualidad innata del ser humano que le ha ayudado en pro de cosechar logros. Pero aquí juega un papel negativo, ya que precisamente es esa curiosidad no reprimida la que abre la puerta que comunica mundos muy diferentes, y donde habitan seres con objetivos distintos. Unos obedecen a unas leyes consensuadas socialmente y las tiene presentes en su relación con los demás, así como una ética y moral elevada. Otros dictan sus propias reglas, y en su relación con el entorno no tienen cabida los nobles sentimientos y su ley es la antítesis de lo legal.

José, el personaje principal, coge una llave que brilla en la boca de un cadáver con el que se ha topado en la playa, y desde ese instante se origina un huracán de acontecimientos que le cambiarán la vida y la de sus seres más queridos. Pero si esa insana curiosidad tiñe de violencia las páginas del libro, también se celebra el amor y la amistad sublime como parte sustancial que equilibra la balanza.

En ambos libros juegas con las dos caras de la moneda. ¿Por qué?

En un principio no era mi intención ahondar en la polémica entre genética y entorno. Pero si dicha polémica no está presente de un modo explícito, sí lo está como mano inexorable que modela la existencia particular de cada ser humano. Y esto es así, porque el verdadero personaje de la novela es la propia vida; y todos sabemos, en el momento de perder la inocencia, que la vida siempre tiene varias caras.

Tampoco en “Insana curiosidad” he pretendido reflexionar acerca de la línea sutil que separa mundos antagónicos y que yuxtapuestos coexisten en la sociedad desde tiempos pretéritos, pero si dicha línea tiene una presencia relevante será porque existe en la realidad. Cuando alguien del lado oscuro entra en nuestro entorno, somos nosotros los que siempre pagamos el mayor peaje.

Además de escritor, que es tu nueva faceta y que nos encanta, también eres pintor y escultor. Has expuesto en diferentes ciudades españolas y  también has saltado el charco con una exposición en Nueva York. ¿Cómo se concibe el arte en una ciudad llena de contrastes?

La experiencia de exponer en Nueva York fue tremendamente positiva, no sólo por la acogida que tuvieron mis obras entre el público americano, sino porque comprobé personalmente que dicha ciudad tiene una mentalidad abierta de cara al arte, lo que permite que nuevos valores puedan exhibir sus obras. Es cierto que allí las galerías trabajan su propia línea; pero también es cierto que si la obra les gusta,  te hacen un hueco.

¿Qué tiene que hacer un pintor español para exponer en la jungla de asfalto?

A un artista únicamente le tiene que preocupar su obra. A mis alumnos les repito frecuentemente que la fama sólo representa la posibilidad de que puedan seguirte más personas, pero que nunca debe constituir un objetivo. En mi caso llegó esa oportunidad después de muchos años de trabajo y de haber expuesto en varias galerías. Siempre hay alguien que apuesta por ti y mueve los hilos para que se abran nuevos caminos.

Visita de Fernando Pérez Sanjuán y Enrique Reyes en nuestro espacio cultural El Alisio

Fernando, has vivido en La Palma y conoces la idiosincrasia de la isla. ¿Cómo ves el panorama cultural de La Palma?

 Trabajé de catedrático de dibujo en el instituto femenino en los años 1980- 1983. Fue mi primer destino, y desde entonces la he visitado regularmente porque tengo muy buenos amigos y porque llevo La Palma y sus gentes en el corazón.

Mi experiencia personal en cuanto a la cultura fue entonces  positiva, y opino lo mismo hoy día porque una prueba de ello es que se llenase la sala del Palacio Salazar en la presentación que hicimos de nuestras novelas Enrique Reyes y yo este verano; y asimismo lo prueban todas las manifestaciones culturales que se ofrecen en la isla, no solo en la Bajada de Virgen, donde todos los actos interesan, incluso a los extranjeros. Y permíteme que te diga que tu propio espacio cultural y la difusión que tiene tu magazine es también prueba evidente de que la Palma apuesta por la cultura, continuando así la tradición que ya en  tiempos pretéritos hicieron de esta tierra un centro de actividad cultural, como lo testifica la  historia.

 ¿Crees que en el arte todo vale?

Rotundamente no. Lo que sucede es que el arte contemporáneo ha dejado la puerta abierta a muchos advenedizos/as que sin ningún escrúpulo lo han infestado con sus pseudo-obras. Pero será el tiempo el que se encargue de depurar tanto despropósito.

Cuéntanos qué plantes tienes para lo que queda de año y si te veremos pronto por La Palma.

En octubre viajaré a Tenerife, luego a Fuerteventura y seguidamente a Caspe (Zaragoza). Después visitaré varios institutos, colegios e instituciones públicas y privadas  hasta completar una  agenda en la que también está previsto volver ala Palma, probablemente el próximo verano.

 

De la Raiz a las Puntas con JuanMiguel PROGRAMA 48 1parte 26-9-2013